Robar en euros

Copiado de Escolar.net

Rosa María Artal

Salían por la frontera (todavía las había) con una maleta llena de pesetas, aquella rudimentaria moneda que valía tan poco. Hace 3 décadas España pasó una epidemia de fuga de capitales -debida a la incertidumbre que representaba la democracia- que se saldó con la impunidad habitual. Era, en general, dinero negro procedente de untos a políticos para lograr contratos empresariales y de sus beneficios menos confesables por los dadores. Las maletas y los sobres transitaban de hecho con gran soltura también por territorio patrio.  Y así sigueron por largo tiempo, si es que alguna vez el proceso se detuvo.

El negocio ha prosperado. La agencia tributaria denuncia que Ferrovial pagó comisiones ilegales a Convergencia a cambio de obra pública. Y que la potente y afamada constructora abonó 5,9 millones de euros a través del Palau de la Música. Argumentan los empresarios que el dinero era simplemente “una donación para patrocinar actividades de la fundación”. El Palau, como otras tantas entidades de este tipo (incluidas asociaciones “sin ánimo de lucro”), recibió por lo que vamos viendo auténticas fortunas, en cantidades obscenas, de todo tipo de organismos públicos, no necesariamente fraudulentas pero de dudosa utilidad social.

5,9 millones de euros serían casi 1.000 millones de pesetas. Estaría por asegurar que nunca antes… se “donó para patrocinios”, ni nada que se le parezca, semejante cifra ¿A quien iban a traer a cantar? ¿A un coro celestial ultragaláctico?  Y estamos hablando de una “pequeña” partida en ese mar putrefacto sobre el que cada día caminamos.

¿Y luego que haces con el enjundioso botín para que te rente? Pues llevarlo a lugares complacientes en donde la Agencia Tributaria española no te esquilma. No es que Hacienda se emplee a fondo con las gentes que crean riqueza para todos los españoles, ni que esa legislación que permite las SICAV, pagando un 1% de impuestos, sea muy dura, pero mejor es nada, y no dar explicaciones. ¡Dónde va a parar!

Robar en euros representa un salto cualitativo respecto a las pesetas, que no parece haber registrado la sociedad –en todos sus estamentos-. Ni siquiera se mueve para exigir que no le desvalijen su dinero (es nuestro el dinero que malversan). A la vista de la escasa reacción, se diría que, por el contrario, la sociedad se ha empobrecido, en cuerpo y carácter. Quizás precise emprender la novedosa iniciativa de constituir una SICAV de ciudadanía.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: