No seamos incautos, Libranda no pretende vender ebooks

julio 17, 2010

Ricardo Galli.

Se habló mucho estos días del ridículo del lanzamiento de Libranda, pero antes de entrar en tema me gustaría repasar algunos datos objetivos.

  • Los lectores de libros electrónicos con pantallas de tinta electrónica (e-ink) funcionan, desde el punto de vista de nuestra visión, igual que la tinta sobre papel. Por lo tanto son igual de descansados y relajados para leer como un libro.
  • Las resoluciones de las pantallas -en puntos por superficie- están en el orden de 150 a 200 pixels por pulgada (167 en el Kindle), en el peor de los casos equivalente a la calidad obtenida en papel rugoso que llega a las 100 lpi (líneas por pulgada) [1], un periódico raramente llega a los 80 lpi.
  • Los lectores de ebooks ya tienen precios competitivos y al alcance de cualquier familia -al menos de países desarrollados-. La mayoría rondan en los 200€ y no más de 400€ para los de gama alta.
  • La mayoría de los grandes consumidores de libros ya tiene algún lector de ebook, es decir que la tendencia será creciente, y lo fundamental: los que más gastan en libros ya están migrando a libros electrónicos.
  • Los libros electrónicos de tinta electrónica tienen por ahora un problema, aunque en vía de solución: el color. En la historia de las evoluciones tecnológicas siempre primó la accesibilidad y comodidad sobre la “calidad intrínseca”. La voz por el teléfono suena todavía mucho peor que en directo, el MP3 suena peor que un CD (y los audiófilos maduritos asegurarán que la del CD es peor que la del vinilo, aunque sin bases físicas), la radio se oye peor que el directo, etc. etc. Aún así la calidad de las pantallas de tinta electrónica son ya superiores a la gran mayoría de libros que consumimos, y la accesibilidad y facilidad es inmensamente mejor.
  • El “coste ecológico” de un lector de ebooks ronda al equivalente de 30 a 50 libros de novelas. Los lectores empedernidos (o cuando se usan por varios miembros de la familia) lo amortizan en sólo un año. Es decir, los ebooks son más ecológicos que los de papel.
  • Los lectores de ebooks son más ligeros y cómodos para leer que cualquier libro de novelas, incluso para la playa (la foto de la derecha :-) ). Eso sin contar con las facilidades de agregar notas, marcar frases, que no necesitas llevar el punto, que no se te giran las páginas con el viento de la playa, etc.

¿Qué se puede concluir de estos datos objetivos? Lee el resto de esta entrada »


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